Viajar con poco dinero

Para muchos de nosotros, pensar en viajar significa gran organización de tiempo, compromisos y plata, sobre todo de plata.

Y es que moverte de tu casa para ir a visitar otros lugares es sinónimo de incertidumbre y doble gasto, porque tienes que seguir pagando tu arriendo o dividendo, tus cuentas y cumpliendo con tus responsabilidades económicas, así que viajar es un gasto extra, no se puede convalidar con nada.

Pensando en esto, te dejamos algunos datos que te servirán para disminuir los gastos en tus vacaciones y poder pasar un buen momento sin endeudarte hasta el fin de los días.

Viaja ligero

La modalidad de pago por ítem en algunas aerolíneas puede ser un beneficio cuando viajamos por trabajo o por cosas puntuales, pero cuando hablamos de vacaciones, la cosa se complica, porque probablemente querrás llevar muchas cosas “ por si acaso”.

Olvídate de eso y viaja de manera funcional; saca bien la cuenta de los días que estarás afuera y lleva ropa que te sirva para frío o calor, es decir, vestimenta por capas y no más de 3 tenidas, en el peor de los casos, lavanderías (o en su defecto, algún riachuelo), hay en todos lados.

Además de la disminución del costo de tu viaje por llevar menos equipaje, andar ligero te ayudará a disminuir el estrés que conlleva andar con muchas cosas y te hará más fácil la tarea de moverse de un lugar a otro.

Olvídate de los hoteles

Los hoteles u hostales suelen ser bastante más caros que la posibilidad de arrendar una habitación en un casa de familia. Sitios web como Airbnb o Couchsurfing, te permitirán elegir hasta con fotografías el lugar que más te acomode.

Conversa con anticipación con el dueño o encargado del lugar y trata de tener claro a qué servicios puedes acceder por el arriendo de la habitación.

Lo ideal es arrendar algo que te permita acceso total a las instalaciones de la casa, así puedes cocinar sin gastar en restaurantes y lavar tu ropa.

Ten mucho cuidado con la ubicación del lugar de tu posible hospedaje, muchas veces los más baratos responden a la lejanía que tienen con los centros turísticos o cosas importantes de la ciudad, puede incluso que la locomoción sea escasa, así que mucho ojo con el lugar.

Lleva comida

No precisamente frascos de conservas, pero sí cosas que no tengan mucho peso y que puedan salvarte una mañana o para algún momento de crisis: sobres de café, bolsas de té, frutos secos.

Si dispondrás de una cocina, te alentamos a que lleves también algunas cosas para poder preparar tus propias comidas y quizás hasta intercambiar datos gastronómicos con los dueños de casa y empaparte en primera persona de la cultura del lugar de tu visita.

Aprovecha de caminar

Probablemente lo más fácil sería arrendar un auto y recorrer sin límites, pero si la plata es limitada, lejos la mejor opción es caminar y depender del transporte público.

Hay lugares en los que incluso estarás más tranquilo sin la responsabilidad de un auto que no es tuyo estacionado por ahí. Pide un mapa de la ciudad y piensa tus recorridos la noche anterior.

Otra posibilidad, cuando el clima te acompaña, es el arriendo de bicicletas, lo que puede ser una muy buena opción para conocer el lugar de manera un poco más ágil.

De todas maneras, es sabido que la mejor forma de recorrer un lugar es caminando. Procura utilizar los zapatos más cómodos que tengas y ¡a dejar los pies en la calle!

Viaja durante la noche

Si tu intención es conocer varios lugares dentro de un mismo país, viajar de un lugar a otro aprovechando la noche es la mejor opción, ya que te ahorrará noches de alojamiento y posiblemente los pasajes sean más baratos.

Esta opción requiere de harto esfuerzo físico, por lo que debes estar súper consciente de que no es fácil y que probablemente al día 10 de vacaciones y después de 3 sueños en el incómodo asiento de un bus, estarás gritando por un masaje en la espalda.

Viaja siempre con cojines de cuello, te ayudarán a mantener la espalda en posición correcta y además, te permiten dormir hasta sentado y en cualquier parte.

Esta opción es complicada, pero si la juventud y las ganas te acompañan, ¡debes aprovecharla!

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